lunes, 21 de abril de 2014

¿Tres son multitud?


Esta es una afirmación que encontramos en la vida cotidiana, pero realmente, ¿son
siempre tres multitud? Ahora hay que ponernos en el lugar de cada uno pero, sobre todo
saber muy bien a qué nos estamos refiriendo.
Es probable que sea multitud cuando encontramos a esa persona que puede llegar a
“estorbar”, en una relación de pareja (aunque yo discrepe de forma total y absoluto con
esta afirmación), pero si nos centramos en el tema del sexo ya entramos en una
dinámica más personal, ya que no siempre tener un tercero en discordia puede ser
desagradable.
Hay mucha gente reacia a hablar del tema (y mucho menos si quiere a planteárselo),
pero como siempre decimos, ¡señoras y señores prejuicios atrás!
Cuando vamos a abarcar este tema e intentas buscar referencias entre la gente que nos
rodea, la primera respuesta que obtenemos es un rotundo NO, sin si quiera poder tener
opción de llegar a planteárselo.

Hay otras personas que serían muy reacias a hacerlo con sus parejas ya que, entramos en
la “propiedad privada” de cada uno (lo mío es mío y de nadie más), pero que si piensan
en que dicha pareja no existe cambia por completo la respuesta, pasamos de un total y
absoluto NO a un puede…

A partir de ahí abarcaremos otros sectores, los que sólo lo harían sí las otras dos
personas son del sexo opuesto por que la respuesta del “asco” está bastante extendida.
Esto es algo que se escapa a mi mente ya que, ¿no somos todos iguales? Y también me
hace reflexionar ¿no nos gusta a todos el sexo?
Si es el caso de la mujer la que puede hacer dicho “menage a troi” en muchas de las
ocasiones va a querer hacer con dos hombres, simplemente por no tener que “tocarse”
con otra mujer porque eso puede ser llamado a confusión y yo respondo, no señoras ni
mucho menos.

En el caso de los hombres encontramos respuesta encontradas ya que, aunque hay
muchos que sólo podrían hacerlo con dos mujeres, cada vez está más extendido el hacerlo con otro hombre y otra mujer, en la mayoría de los casos preferiblemente que el
hombre sea conocido (por temas de complejos, vergüenzas…) y la mujer desconocida,
para poder realizar todas las perversiones sexuales que POR SUPUESTO los tres estén
dispuestos a hacer.



Como conclusión añadiría que el sexo es salud, y siempre y cuando se disfrute
realizándolo no hay ningún mal, ni ninguna etiqueta ni nada por el estilo…
DISFRUTEMOS MÁS Y PENSEMOS MENOS
Y como siempre en mí despedida mi filosofía de vida…
Pongámonos las zapatillas, veamos los colores que nos ofrece la vida y pisemos con
fuerza, este es nuestro momento…… ¡¡Aprovéchalo!!




2 comentarios:

  1. Oh, que entrada más chula!! ^^
    Verdad, verdadera y pisando fuerte :)

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    1. Muchas gracias, intentamos (cada uno desde su prisma) plasmar la realidad!! :)

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